sábado, 1 de octubre de 2011

"Schmale Plätze" Cap 8




“De hecho…”. Ella hurgó en su cartera y la dejó caer al piso dos veces antes de encontrar lo que estaba buscando. “Tengo tres justo aquí. Eran una broma que me hizo una amiga. Bendito sea su corazón”.
A Nick le importaba un comino por qué los tenía, simplemente se alegraba de que así fuera. El ruido que hizo el envoltorio laminado al abrirse fue seguido por la sensación de las manos de Miley sobre la verga de Nick.
“Espero que sea suficientemente grande”.
“Se estira”. Él tuvo que apretar los dientes para reprimir gruñirle para que se apresurara. Miley le provocó toda su longitud implacablemente con las manos mientras le colocaba el preservativo.
“Menos mal que yo también me estiro”. Ella le ahuecó las bolas delicadamente.
Esta vez, nada pudo reprimir el gruñido. Resonó hacia arriba desde su pecho mientras Nick jalaba a Miley hacia arriba contra su cuerpo. Él se apoyó contra la pared y le deslizó las manos hacia abajo hasta llegar al dulce culo. Mientras la levantaba, le investigó la entrada con la verga mientras ella le atrapaba la cintura con las piernas. Se aferró a sus hombros con las manos y sus pezones le estimularon el pecho.
Con un gemido, Nick se hundió profundamente en la húmeda vaina de Miley y se hundió completamente en su calidez.
“¡A la mierda!”, gritó ella.
Él pudo sentir que sus paredes internas se sacudían alrededor de su verga. “¡Está tan condenadamente caliente!”.
La respuesta de Miley fue un lloriqueo de placer mientras le tensaba las piernas alrededor de la cintura y se mecía contra su cuerpo. La visión nocturna de Nick distinguió a la perfección la elevación de sus senos y la larga columna de su cuello. La expresión de éxtasis del rostro de Miley fue total.
Nick recién estaba empezando.
“Aférrese con fuerza”, ordenó él mientras le agarraba el culo con ambas manos y hacía descender a Miley por su verga. Nick le apretó los globos del culo con los dedos lo suficientemente fuerte como para dejarle moretones, pero no pudo detenerse. Era lo único que podía hacer para evitar que sus garras se clavaran en la carne de Miley y la reclamaran a su modo. Otra mujer pantera lo habría comprendido.
Pero Miley no lo era. Pensar en eso lo trajo ligeramente a la realidad y reprimió la aparición de la bestia.
“¡Ay, Dios! ¡Estoy acabando de nuevo!”.
Eso no iba a ayudarlo a mantener el control.
Desesperado, Nick le atrapó firmemente los labios con la boca en un beso salvaje y le embistió las caderas con más fuerza.
Los músculos de Miley lo apretaron y le ordeñaron el orgasmo que nacía en sus profundidades. La energía le quitó la respiración a Nick. Reprimió un grito mientras escupía su semen con la fuerza de una manguera para combatir incendios.
La bestia se rindió, aplacada por el momento.

Todos los músculos del cuerpo de Miley se relajaron. ¿Se relajaron? Demonios, tenían la consistencia de la pasta húmeda. De alguna manera, Nick y Miley habían terminado en el piso del elevador pero ella no tenía alguna de lo que había ocurrido. Estaba apoyada contra la pared y Nick, arrodillado a su lado.
La pesada respiración de Nick se mezclaba con la suya en la quietud del aire. El roce de su ardiente respiración sobre el pecho elevado de Miley le envió nuevos hormigueos por todo el sobre estimulado cuerpo. ¿Acaso alguna vez había acabado con tanta energía?
Nonis.
Demonios, hasta su vibrador no la llevaba más allá del límite con tanta energía o velocidad. Nick era una puta dínamo sexual vestida con un traje de tres piezas.
Y ella era la gerente de un restaurante.
Un restaurante exclusivo, sí, pero no pertenecía exactamente a la misma clase social que él. La gente que abonaba las sumas que Nick pagaba de impuestos rara vez se fijaba en los trabajadores. Probablemente, sus zapatos valían más que el salario mensual de Miley. Después de que salieran del elevador, ella tendría suerte si él al menos recordaba su nombre. Pero ella recordaría el de él, más que seguro.
Si ésta era la única oportunidad que tendría de estar con él, entonces aprovecharía cada minuto. Y, por Dios, cuando salieran de esta lata de sardinas, ella tendría suficientes recuerdos que la acompañarían por el resto de su condenada vida.
Los ojos de Miley se estaban adaptando a la oscuridad. Un poco, de todos modos. Al menos, ahora todo se veía gris y no negro. Ella pudo notar que Nick estaba de rodillas a su lado, y casi pudo distinguir su forma. Mientras se alejaba de la pared, Miley lo tomó por sorpresa y lo empujó para ponerlo de espaldas.
“¡Hey!”, bramó él cuando su cabeza golpeó duramente contra el piso.
“No me gustan las conversaciones incómodas de la mañana siguiente, ¿a usted?”. Ella se arrastró entre sus piernas y le acarició el pene hasta volverlo a la vida. Él se había deshecho del preservativo en algún momento. Mierda que los encargados de limpieza se harían todo tipo de preguntas después de esto.
“Todavía no es de mañana”. Nick inhaló rápidamente mientras ella le lamía la redondeada cabeza.
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Aquí termina el mini maratón para mi oshita (sara) beshitoss espero les guste!!!

3 comentarios:

  1. a tu osita favoriitha le fasinoo mi amoree waoo wao wao graxias amore por el mratoon te super quiere tu osita cariñosita mi amore de mi almaa besines corazoon graxiaas por todoo

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  2. ame todos los capitulos, estan geniales! sube pronto! Dreamwithniley.blogspot.com pasate por mi nove :P saludos

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  3. waaa super mini marathon! jajaja estuvo super! aaah amooo tus noves!
    espero proximo capi!
    te kiierooop! =D kuidathe!

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