sábado, 29 de octubre de 2011

"Three weeks in Athena" Cap 39




Especialmente sabiendo lo importante que era su madre para ella. Tuvo el impulso de llamarla y asegurarle que todo iría bien, que él se ocuparía de su madre. Pero se contuvo.
Él ya le había ofrecido su protección, el puesto de amante, y ella lo había rechazado. Cerró los ojos y se reclinó en la silla. Algo extraño y terrible se apoderó de él: le había ofrecido lo único que ella rechazaría aunque su vida dependiera de ello.


Miley se sentía tan frágil como un jarrón chino en el borde de una mesa. Habían transcurrido dos semanas desde que no se había presentado en Jonas Enterprise para el empleo que le había sido ofrecido de forma tan poco elegante. Todavía sentía náuseas al recordar la escena. A pesar de todo lo que había compartido con Nick, él pretendía reducirla a ser su mantenida.
Con todo, allí sentada en la habitación de su madre, sujetando el libro del que estaba leyéndole en alto, le echaba de menos cada vez con más intensidad. Le bombardeaban constantemente imágenes de su tiempo juntos. Aún peor: se había sorprendido soñando despierta con que eran una familia. Ella nunca se había considerado maternal, pero de pronto sentía unas poderosas ganas de tener un bebé. Con él.
Su madre se removió inquieta en su sillón y Miley la miró: se había quedado dormida mientras le leía el cuento.
Ella no había tenido el coraje de ponerse a buscar trabajo de nuevo todavía, así que había pasado las dos últimas semanas yendo a ver a su madre todos los días. Pero el tiempo se acababa. Necesitaba volver a tener ingresos. Más aún: necesitaba olvidar...
– Miley, cariño, alguien ha venido a verte. Miley sonrió a la enfermera y la siguió. ¿Quién sería su visita?
Al salir al pasillo, todo le dio vueltas. Y debió de tambalearse realmente porque, antes de darse cuenta, Nick estaba junto a ella sujetándola y mirándola a los ojos.
Parpadeó varias veces creyendo que era un sueño. Viendo que no, se soltó de él y entró a grandes zancadas en una sala de espera vacía. Se cruzó de brazos y se giró, con las mejillas ardiendo al verse de nuevo frente a él.
– ¿Qué estás haciendo aquí? –preguntó con la mayor frialdad que pudo pero, al verle encogerse, sintió remordimientos.
Nick tenía un aspecto horrible, como si no hubiera dormido en muchos días. Vestía vaqueros y un suéter, nada que ver con el frío hombre de negocios que podía ser.
Cuando él la miró, se le encogió el corazón, pero elevó la barbilla.
–He pensado que éste sería el único lugar donde me escucharías –comentó él–. Por favor, perdóname por entrometerme en tu espacio personal con tu madre.
La ira dejó paso a otro tipo de fuego. ¿Cómo era posible que aquel hombre no dejara de sorprenderla?, se preguntó ella relajando algo los brazos.
– Miley, quiero que vuelvas a Grecia conmigo. Ahora mismo. Quiero enseñarte algo. Necesito hablar contigo, pero no puedo hacerlo aquí...
Ella se tensó de nuevo y sacudió enérgicamente la cabeza. Volver a estar cerca de él era demasiado peligroso.
– Miley, por favor...
Algo en el tono de voz de él le llamó la atención. Pero nada la convencería de exponerse de nuevo a que le partiera el corazón. ¿Por qué quería él llevarla a Grecia? ¿Por qué no le reprochaba el no haber aceptado el empleo? ¿Por qué no estaba comportándose como el hombre orgulloso y arrogante que ella conocía? ¿Y por qué había tardado dos semanas en ir a buscarla?
Le vio apretar la mandíbula y sintió un escalofrío.
–De acuerdo, si para que vengas tengo que amenazarte con revelar a la prensa que tu madre se encuentra aquí, lo haré.
Miley ahogó un grito y se quedó helada. En el fondo estaba segura de que él no haría algo así, pero el hecho de que estuviera amenazándola ya era suficientemente terrible.
–Serás bastardo...
Él elevó una mano y dio un paso adelante, con las mejillas encendidas. Al ver que ella no se movía, bajó la mano.
–No sé por qué he dicho eso. Lo siento –dijo con aire derrotado–. Por supuesto que no le haría eso a tu madre. Sólo quería que vinieras conmigo para enseñarte algo y hablar contigo... Te prometo que, si después de eso quieres regresar, te traeré en un suspiro.
Miley se lo quedó mirando un largo momento. La verdad era que iría hasta el final del mundo si él se lo pedía. Una parte de ella le impulsaba a ir. Estaba confundida con aquella vulnerabilidad que no terminaba de creerse.

–¿Lo prometes? ¿Y luego me dejarás en paz y no me impedirás encontrar empleo?
Él asintió.
–Me aseguraré de que nada se interponga en tu camino.
Miley esperó un interminable momento y dijo por fin:
–Entonces voy a por mí chaqueta y mi bolso.


Pocas horas después aterrizaban en el aeropuerto de Atenas. Habían pasado todo el vuelo en silencio, Nick frío y distante.
Él extendió una mano para ayudarla a bajar y la condujo a un helicóptero que los llevó hasta Paros. Una mezcla de alegría y dolor inundó a Miley. Si él la había llevado hasta allí sólo para...
Pero el helicóptero aterrizó y de pronto se quedaron ellos dos solos con el Jeep que él había conducido la vez anterior. Los recuerdos eran demasiado intensos.
–Nick, si me has traído hasta aquí sólo para...
Él se acercó a ella... demasiado.
– Miley, por favor, confía en mí. Sólo un poco más.
¿Qué iba a hacer si no? Se encontraban lejos de todo. Se subió al coche en silencio. Pasaron junto a la casa de la madre de Nick y siguieron hasta detenerse junto a unas puertas antiguas de hierro casi tapadas por la vegetación.
Nick la ayudó a bajar del coche. Al ver su ademán de hablar, le tapó la boca con un dedo. Nunca se había sentido tan aterrado, el corazón le latía desbocado. Y al sentir los suaves labios de ella contra su dedo casi perdió el control, pero se contuvo.
–Esto es lo que quería enseñarte.
La condujo a través de las puertas y por un camino de vegetación exuberante hasta un claro donde una vieja mansión, suntuosa aunque abandonada, se erigía sobre el mar.
Miley apretó la mano de Nick. Podía imaginarse cómo sería recuperar toda su gloria.
–¿Qué es este lugar?
–Lo he comprado... Firmé los papeles ayer. ¿Te gusta?
¿Él la había llevado allí para mostrarle su última adquisición?, se preguntó ella indignada. Frunció el ceño sintiéndose muy vulnerable.
–Por supuesto que me gusta, es bellísima. Pero ¿qué importa mi opinión?


8 comentarios:

  1. oohh me encaanto nena geneal babyyy
    te quiere tu osita

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  2. owww sube pronto ! Esta hermosisismo -
    Gracias :)

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  3. looooooooooo ameeee estubo super genial tenes q subir el siguiente!!!!!!!!!!!!malena

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  4. Sube solo un capitulo mas esta es mi novela favorita no nos puedes dejar asi

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  5. owwwwwww! SEGUILA! estuvo hermoso el capi! porfa seguila cuando puedas que me desespero por leer el proximo capi!, besos
    atte:agus

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  6. SUBE OTRO SUBE OTRO SUBE OTRO :'D POR FAVOOOOOOOOOOORRRRRRRRRRRRRRRRR!!!!!!!!!!! cuando Miley se imaginó que eran una familia & que ella quería un bebé con él me puse toda AAAAAAAWWWWWWWWWWWWNNNNNNNNNNNNNNNN!!!!!!!!! hahahaha xD :') está embarazada? Mmmmm...... o.O ojalá (yn) awn. Es que EEEEENNNNN SEEEEEERRRRRIIIIIIIIIIIIIOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! :'D

    No nos dejes ahiii ¬¬ SÍGUELA YA! :D xfa xfa xfaaaaaaa! :3

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  7. Holis sis.. yo creo q se nos casan!!!!
    eso digo yo... osea eso creo... ah q creias q tenia tu blog abandonado PERO NO... tu blog lo super amo y... pues te conoci desde hace ufff mi loquis lolita perve :D bueno eso es todo bye no puedo comentar x eso no lo hago pero estoy en la mini del will... eso es todo bye

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  8. WOW MI Vida le compro la casa le pedira matrimonio? ALgo me dice que si sube pronto nena adoro esta nove cuidate bye

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