viernes, 22 de abril de 2011

"Tórridas Fantasías" Cap 7





—Significa que es mejor que nos vistamos y que regresemos a nuestros asientos antes de que vengan a buscarnos —musitó él. Debería sentirse desilusionado de que todo fuera a terminar tan rápidamente, pero él estaba dispuesto a esperar.
En cuanto aquel maldito avión aterrizara, encontraría un lugar tranquilo e íntimo en el que poder disfrutar del cuerpo de Miley todo el tiempo que quisiera. Hasta entonces, tendría que convencerse de que aquel vuelo era tan sólo el principio y no el final.

Miley trataba de abrocharse el cinturón de seguridad. Parecía negarse a engancharse adecuadamente. El corazón le latía con fuerza en el pecho y parecía que le resultaba imposible respirar. Los movimientos del avión eran tan bruscos, que prácticamente estaba saltando en el asiento. Durante un instante, pensó que se iba a desmayar, pero, en aquel momento, Nick se sentó a su lado.

Habían conseguido volver a vestirse, aunque les había costado bastante con las turbulencias y el espacio tan pequeño en el que se encontraban.  Miley había salido del cuarto de baño en primer lugar y él la había seguido un minuto después.
Al ver lo que le ocurría, él le abrochó rápidamente el cinturón antes de ocuparse del suyo.
—No te preocupes —le dijo, rodeándole los hombros con el brazo—. Todo va a salir bien.
—Parece que el avión se está cayendo —susurró ella. Miró por la ventanilla—. Está lloviendo y hay relámpagos. ¿Y si nos cae un rayo encima? Una vez oí que esto le había ocurrido a un avión.
—¿Qué ocurrió?
—No me acuerdo. Tal vez lo he olvidado a propósito. Debió de tener consecuencias muy graves…
Tenía un nudo en el estómago. Se sentía como si fuera a vomitar. Buscó la bolsa para hacerlo en el bolsillo del asiento anterior y se la colocó contra el pecho.
—Debería haberme ido en tren…
—Entonces no me habrías conocido.
—Odio esto. Odio esto. Odio esto… El año pasado, cuando volaba hacia París, el avión perdió un motor.
—Un avión puede volar perfectamente con un solo motor.
—No lo comprendes. Se cayó del avión, al mar…
Trató de tranquilizarse. El miedo a morir se estaba apoderando por completo de ella. Intentó pensar en otras cosas, como lo que acababa de ocurrir en el cuarto de baño. Se le puso la piel de gallina al recordar las caricias de Nick, el contacto caliente y firme de su cuerpo contra el de ella. Esos pensamientos la hicieron sentirse aún más nerviosa. Entonces, recordó su reacción. Había tenido orgasmos con otros hombres, pero nunca antes tan rápidamente. Si no hubiera sido por las turbulencias, podrían haber seguido con lo que estaban haciendo y ella podría haber experimentado de nuevo aquellos placeres.
—¿Estabas en ese vuelo? Me enteré de lo ocurrido. ¡Madre mía! ¡Qué miedo debiste pasar! —Dijo Nick antes de darle un beso en la sien—. Sin embargo, ¿qué probabilidades hay de que eso vuelva a pasar? Deben de ser muy pequeñas. De hecho, deberías sentirte contenta de que te ocurriera algo así. Ahora, ya no tienes posibilidad alguna de que te vuelva a ocurrir.
Miley lo miró. Era un buen hombre. Habría sido mucho más fácil seducir a un hombre que no fuera tan agradable, a uno que tuviera una actitud algo machista o que contara con una opinión demasiado exagerada sobre sí mismo. Sin embargo, Nick… Resultaría mucho más difícil olvidarlo.
—Tal vez te pudiera ayudar en algo ese libro tuyo —sugirió él—. ¿Te gustaría que te leyera un poco?
—Claro —murmuró ella. Señaló el bolso que tenía debajo del asiento. El sonido de su voz había logrado calmarla un poco. Si conseguía centrarse en eso, tal vez no tendría tanto miedo.
—Debes de pensar que soy patética.
—Todos tenemos nuestros miedos.
—¿A qué le tienes miedo tú?
Nick sonrió.
—No voy a contártelo. Me he esforzado demasiado en hacerte creer que yo era un macho.
—Cuéntamelo —insistió ella.
—A las serpientes —admitió Nick—. Y a los murciélagos. Tampoco me gustan demasiado ni las arañas ni los ciempiés. De hecho, trato de evitar todo lo que pueda matar a una persona con una picadura.
—Un murciélago común puede comerse más de seiscientos mosquitos en una hora —comentó ella. En el momento en el que pronunció estas palabras supo que había cometido un error—. Yo… yo… Hice un estudio sobre murciélagos cuando era niña. Resulta muy extraño cómo una se acuerda de cosas así cuando está a punto de morir…
Miley lanzó un gruñido. Tal vez debería rendirse. No le resultaba tan fácil representar el papel de seductora. Sin embargo, a algunos hombres les excitaba la inteligencia, ¿no?
Nick extendió la mano y tomó el bolso. Entonces, sacó el montón de libros de autoayuda que ella llevaba para poder volar.
Conquista tu miedo a volar —dijo.
—Ése no vale para nada.
—Aquí está el del título tan complicado.
—Aerofobia —dijo Miley — es el miedo a volar.
—¿Y cómo se llama el miedo a las palabras muy complicadas?
—Logofobia. En realidad, eso es sólo el miedo a las palabras en general, no sólo a las que son muy complicadas. Aritmofobia es el miedo a los números. Grafofobia es el miedo a la escritura —explicó ella. Nick la miró durante un largo instante. Demasiados conocimientos nunca eran nada bueno—. Algunos de estos datos simplemente se me escapan —añadió con una carcajada—. No sé por qué me acuerdo de ellos, pero es así.
—¿Y qué me dices de éste? Diviértete volando. ¿Y éste de Volar sin miedo? —comentó Nick. Tomó otro libro—. ¿Y el de…?
Al notar que se quedaba en silencio, Miley se giró para mirarlo. Nick tenía entre las manos un ejemplar de…
Cómo seducir a un hombre en diez minutos —leyó él—. Éste parece interesante —añadió. Comenzó a hojear las páginas.
—Es… No es lo que tú te piensas —dijo Miley. Frunció el ceño y le quitó inmediatamente el libro—. ¿Qué es lo que piensas?
—¿Que esto no ha sido una experiencia espontánea? ¿Que te montaste en este avión dispuesta a seducir a alguien y resultó que yo era el que estaba más a mano?
 Miley buscó un modo de explicarse y de hacerle comprender. Él no era una especie de rata de laboratorio en un extraño experimento sexual.
—Ese libro… ese libro es mío.
—Ya lo sé. Lo tenías en el bolso.
—Lo que quiero decir es que lo escribí yo. Es mío. Yo soy…
—¿Tú eres Destiny St. Hope?


6 comentarios:

  1. WOW!
    mmm bueno tu siempre me haces ladrar! jajaja
    en serio k me fascinaron los caps, jaja tus noves me fascinan! :)

    ResponderEliminar
  2. ouhhh...
    pris
    el capi estuvo genial!!!
    espero que la sigas pronto!!!

    ResponderEliminar
  3. aaaaa
    me encantoooo
    esta genial
    sube
    prontooo

    ResponderEliminar
  4. Ashhh hasta ahora comento...
    sorry solo para q me vuelvas a
    poner maraton cuando te lo pido
    :p jaja bueno la verdad ame los capis...
    TODOS solo comento en el ultimo
    ya que me da flojera las malditas
    palabras de confirmacion...
    pero me encanto y la nueva nove
    GENIAL que bien que te convenci del
    maraton... ahh queria hacer comentario
    largo pero estoy ocupada por eso
    no me he conectado solo agarre la lap
    un rato para comentar en el maraton
    ;) pero ya me voy a comprar las cosas
    para Los Cabos... ash donde los Jonas siempre van a los Cabos se les ocurrio ir a
    Hawaii ay malditos no los vere en persona
    :( ahh bueno mi madre me esta apurando
    haci que ADIOS T.Q.M. Sis cdt
    loca y espero conectarme en la tarde...
    BYE..................................

    ResponderEliminar
  5. wauuu jejeje esta muy bueno el cap.. espero el otro cn ancias.. bye sube prontooo :P

    ResponderEliminar
  6. O.o
    La dezqubrio
    qe pazara?
    No qe no ze moleztee!!
    Pobre Nick qomo ze zenTira!!
    xD
    Hhahahaha
    Pero ez
    Miley x dioz!!
    hahahahhahaha
    Bezoz eztuvo zuper!!
    Cuidate ii
    xoxooxoxoxo
    ;D

    ResponderEliminar

SI TE GUSTO MI CAPI ME DEJAS UN LINDO COMENTARIO!!! GRACIAS... BESITOS♥♥ VUELVE PRONTITO!!!♥